Para olvidarte
en cursos me anoté,
en yoga medité,
en el Planetario te pensé.
Para no pensarte
retomé inglés,
como ayer,
y otra vez te extrañé.
Para no extrañarte
busqué carreras y participé,
fui a plazas y parques,
y otra vez te soñé.
Para dejar de soñarte
me rehice, me desafié,
mis trabajos reprogramé
y otra vez te lloré.
Para no llorarte
compré rollers, canté,
tangos y milongas bailé,
y en mi ser te busqué.
Para no buscarte
comidas exóticas degusté,
nuevas amistades coseché,
salí a la lluvia y me empapé,
sin paraguas caminé,
y otra vez te encontré.
Para no encontrarte
mi espíritu y mente preparé,
aún así profundamente te amé.
