Esa ola de mar que te lleva y te trae
dibuja un puente
que te habla de mi.
La brisa de verano
susurra en viaje tu nombre
dejando un suave eco
de color carmesí.
Era verano y yo te conocí,
hablamos de vos y de mi.
El recuerdo me invade
como un caballo salvaje
y galopante
en la noche sofocante.
Vienen tu sonrisa simple
y tu mirada cautivante
en un sin fin de luz brillante.
De un sueño emergen imágenes
de pequeños memorables instantes.
