lunes, 22 de febrero de 2010
Niño
Oyeme niño… de un suave capullo
flotando te escapaste.
Apareciste de la nada que lo contiene todo. Del precioso vacío en el que nació una estrella.
Tu ser enmadejó una flor.
Tu nombre provino de la brisa del verano.
El precioso recuerdo me sumerge en aquella mañana en que por primera vez te vi.
Oyeme niño… de ojitos lindos
Te recuerdo como eras… detrás de unos lentes que reflejaban
la verdadera mirada del que lo ve todo por única vez.
Tus miradas que perseguían una pequeña chispa de luz
en la cual conseguir un momento pleno de magia.
Oyeme niño… colorido, alegre
Un ángel vino a susurrarme que te rodeaste sin querer con mi propia luz
Envuelta de colores chispeantes, plateados como purpurina
Se mezclan en tu ser y salen a mi encuentro
Oyeme niño… chispeante
Ahora tenemos la misma luz brillante.
