viernes, 18 de noviembre de 2011

Interpretando las señales


Creyendo en un camino, voy.
El cielo celeste sin una sola nube. 
Tan celeste que parece un océano. 
Y tan profundo que parece un regalo del cielo.
Celeste infinito.

Miro la tierra, llena de flores.Colores vivos. Perfume de rosas.

Me abraza la brisa, me acaricia el calor del sol, lo abrazo todo.

Me observo y me descubro como salida de un sueño.

Los pajáros cantan, 

el verde de las plantas y el pasto

 se ven como el mejor verde que mis ojos hayan visto.

Y me entrego a ese día.

Y agradezco al cielo, a dios, por ese milagro.